No me gusta dibujar, me gusta hacer sacar una sonrisa a las personas
No te muevas. Mírame y sonríe. Es lo primero que digo a la persona que encarga una caricatura. Para que luego surja la magia desde mi barita cuando se posa sobre un papel, o una pantalla.
Cuando se ve en una caricatura, ve un dibujo que hace reír o al menos producir un momento gracioso cuando más lo necesita.
Objetivo cumplido.